En una entrevista para “Actualidad Aseguradora” Abarca defiende y argumenta el propósito del IDIS, cuyo motivo principal es la implantación de la deducción fiscal a la suscripción voluntaria de los seguros de Salud. «Me parece imprescindible el seguro sanitario privado» resaltó.
El secretario general del Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS), Juan Abarca, nos cuenta que, en solo tres meses desde que se ha cumplido su aniversario número dos desde el comienzo de la institución, hay que hacer un balance que considera muy positivo en el cual también están teniendo en cuenta los objetivos de partida los cuales, resalta, “están cubiertos”. “La idea del IDIS –explica- se llevaba mucho tiempo gestando porque no había ninguna institución que defendiera todos los intereses globales del sector privado (…). Fue un movimiento que surgió de manera espontánea entre los principales operadores en un momento en el que la sanidad privada estaba, y está haciendo un gran esfuerzo para dar una asistencia sanitaria lo más completa y eso no se veía recompensado”.
En la entrevista para el número de esta semana de ‘Actualidad Aseguradora’, defiende y argumenta “el papel y motivo principal del IDIS y su buen propósito”: la implantación de la deducción fiscal a la suscripción voluntaria de los seguros de Salud.
Como muchas veces ha argumentado esta medida produciría un aumento en el número de asegurados a la parte privada del sistema de salud de un 15%, lo cual drenaría el desborde del sistema público y esto sería como una asociación simbiótica, que beneficiaría a los sistemas, favoreciendo un mejor funcionamiento de ambos sistemas”. “La sanidad privada es absolutamente capaz de hacer una buena medicina y hay que tener en cuenta que nosotros competimos con un sector público universal y, a pesar de ello, hay 15 millones de personas que pagan un seguro privado”, argumenta.
Abarca defiende los propósitos del IDIS desde este punto de vista, en el cual si llegara a decaer o desaparecer el sistema sanitario privado, se convertiría en un auténtico caos en el sistema público, porque el desborde y la falta de recursos para atender a todo el público haría imposible la situación.
“Lo que ahorra el seguro privado al sistema público es, como mínimo, la siniestralidad del seguro de Salud, porque las pólizas de Salud son complementarias y la estimación de 6,9 millones de asegurados por 624 euros, que creo que fue la siniestralidad del año pasado, asciende a algo más de 4.000 millones de euros en gasto, así que me parece imprescindible el seguro sanitario privado”.
Al final comenta que “el sector privado no pretende constituirse en su alternativa” y que hay que considerar su “faceta suplementaria” a través del copago y de las coberturas que no cubra la sanidad pública.






